Perros enfermeros que te salvan la vida

La escuela está en Zaragoza y de ella han salido ya 56 alumnos
Su 'director' es un ex adiestrador de perros del Ejército y gracias a sus 'ángeles de la guarda caninos', enfermos de diabetes, epilepsia o autismo están a salvo

Dio tres ladridos secos, fuertes, con el tono propio de un sargento ante su tropa, y con la pata izquierda comenzó a golpear la pierna de su dueña.

 El olor a isopreno, imperceptible para la nariz humana, había puesto en alerta a la pequeña jack russell terrier. Era la señal inequívoca de que algo no iba bien. El isopreno es una sustancia química que aparece según la glucosa sube o baja en el organismo.

Y nadie, excepto Cini, había percibido ese aroma que la joven desprendía por el aliento y los poros de su piel. Sólo la jack russell blanquita. Su olfato es 60 veces más sensible que el de una persona.

Y no falló. El azúcar había empezado a bajar en la sangre de Lidia. Camino a la temida hipoglucemia. Pero ahí estaba Cini, con su prodigiosa nariz, para avisarla a tiempo del peligro.

-A ella he confiado mi vida -admite con satisfacción la estudiante de Magisterio, diabética, de la que nunca se separa. El aviso de su particular enfermera evita que el azúcar de Lidia siga bajando.

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